Formación

(Extraido de la web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio ambiente)

Las BRIF son equipos altamente especializados, cuyo personal recibe una formación y entrenamiento continuados que les permitan actuar en situaciones de máxima exigencia.

En sus orígenes, las BRIF recibieron instrucción de personal del U.S. Forest Service, que cuenta con unidades de extinción similares que sirvieron de modelo para su creación. Además de los requisitos necesarios para el ingreso, la especialización del personal BRIF se adquiere a través de una formación y entrenamiento continuados, que superan un tercio de sus horas totales de trabajo a lo largo de una campaña de incendios.

La formación se organiza en tres niveles. Un primer nivel básico, que incide especialmente sobre la seguridad en las operaciones de extinción. Además de la formación básica obligatoria para el personal de nuevo ingreso, existen contenidos relacionados con la seguridad que deben ser repasados obligatoriamente por todos los componentes de la BRIF al inicio de la campaña, como requisito previo indispensable para acudir a un incendio. En un segundo nivel, se encuentra la formación continuada, basada principalmente en los análisis de actuaciones pasadas en incendio, en las que de un modo participativo todos los componentes de la unidad reconstruyen una actuación anterior, tratando de buscar errores y aciertos, como herramienta de mejora.

Por último, el tercer nivel se refiere a aquellas actividades formativas específicas, orientadas a profundizar en conocimientos y capacidades, que por su extensión y exigencia no se pueden conciliar con la campaña de incendios. Por ello, fuera de las épocas de extinción se organizan cursos de especialización en todas aquellas materias que resulten necesarias en cada categoría profesional: manejo de maquinaria, comportamiento del fuego, conducción todoterreno, primeros auxilios, dirección y liderazgo de equipos, etc.

El entrenamiento alcanza a todas aquellas acciones que puedan resultar necesarias durante las operaciones de extinción. Su ejecución con los máximos niveles de seguridad y eficacia, exige no sólo de su conocimiento y repetición, sino que deben llegar a “interiorizarse”, gracias a un entrenamiento constante. Todas las operaciones de extinción, embarque y desembarque del helicóptero, manejo de equipos y herramientas, etc. deben repetirse de forma sistemática hasta alcanzar la eficiencia deseada.

Hay un aspecto del entrenamiento que tiene especial relevancia: la preparación física. La condición física de cada miembro de la BRIF, define no sólo su capacidad de trabajo sino que condiciona además su seguridad personal en el incendio. Por ello, la preparación física del personal BRIF se considera, junto con la formación, la base de la seguridad y la eficacia de la unidad. La importancia de este aspecto, hace que su planificación y ejecución esté encargada a profesionales de la actividad física y el deporte, que forman parte del equipo BRIF. Estos profesionales, además de dirigir la preparación física participan en la investigación de las condiciones corporales y ambientales que influyen en el rendimiento del personal, realizando tomas de datos incluso durante la extinción de incendios.